El arte de Joyce Lee se caracteriza por una exploración surrealista y provocadora de temas como la sexualidad, el deseo y las tensiones entre lo sagrado y lo profano, mezclando elementos inesperados y simbólicos en imágenes que a veces parecen lúdicas, absurdas o inquietantes. Su obra fusiona referencias culturales, humor y símbolos de la vida moderna con motivos eróticos y oníricos, invitando al espectador a reconsiderar conceptos como el placer, la espiritualidad y el gusto estético a través de composiciones visuales que oscilan entre lo bello y lo extravagante.




