La artista onubense Nieves González (Huelva, 1996) desarrolla una pintura que parte de los grandes maestros clásicos —especialmente del barroco— y la recontextualiza con un lenguaje contemporáneo cargado de ironía, color vibrante y referencias pop. Su obra se caracteriza por tomar cánones tradicionales —poses solemnes, iluminación dramática, composición de retrato o figura— y someterlos a una transformación: las figuras pueden aparecer con atuendos modernos o insólitos, el color se vuelve ácido o sobresaturado y el lenguaje visual cuestiona lo que damos por “serio” en la historia del arte.









